Cuando llegué a su casa, me enseñaron mi habitación y me dijo mi alemana, Meret, que su padre y su hermano estaban durmiendo ( Eran las 10:30 u 11 ). Allí, deshice la maleta y me acosté.
No dormí en toda la noche, porque en mi habitación había un relog de Cuco, que sonaba cada cuarto de hora. A la mañana siguiente, sin haber dormido nada, me tuve que despertar a las 6 y cuando abrí los ojos, allí estaba, mirándome desde la puerta una enorme bola de pelo, que supuse que sería el gato. Luego bajé y ya conocí al resto de la familia, a su padre y su hermano pequeño.
Los padres de Meret estaban empeñados en que hablara con ellos en alemán, pero yo no tengo ni idea de hablarlo, así que a los 3 días o así desistieron y empezaron ha hablarme en inglés.
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