domingo, 27 de febrero de 2011

Alemania

Primera parte.

Y allí estábamos, todos los alumnos del intercambio a Alemania entrando en el avión que nos llevaba allí. El avión de ida tenía una pantalla para ver películas, series, documentales... Era muy espacioso y moderno, no como en el avión de vuelta que estábamos como sardinas en lata y todos separados con gente que no conocíamos de nada.
Cuando bajamos del avión, tuvimos que montarnos en un tren que nos llevara a Heidelberg. Estábamos todos con los nervios de cómo saludar a los padres de nuestros intercambios, hasta que llegó el tren, nos bajamos y estaban todos nuestros amigos alemanes allí. Todos echamos a correr hacia ellos ilusionados y ahora tocaba saludar a la familia, que sólo vino su madre, que me saludó y me dio la mano.
Después de eso todos nos fuimos a nuestra casa correspondiente o en mi caso un palacio con dos plantas y un jardín como toda mi urbanización de Madrid.

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